Invocación y Momento Reflexivo de los Graduandos de la UNEV - Universidad Nacional Evangélica - UNEV
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Lectura del Salmo 150

Oh eterno Dios, alabamos tu nombre e invocamos el poder del Espíritu Santo. Mira con tu favor a todas las escuelas, colegios y universidades, especialmente a la UNEV, para que sean centros de estudios y fuentes de sabidurías; concede que los que enseñan y los que aprenden sepan que tú eres la fuente de toda verdad; por Jesucristo Nuestro Señor. Amén

Todo acto de graduación escolar o académica es un alumbramiento múltiple que promueve vidas que emergen en espacio y tiempo a un nivel de superación, de comprensión cultural, de conocimiento científico, de conciencia cívica, de pasión patriótica y de elevación del alma. Así debe ser.

Este momento de invocación y reflexión es para cumplir con la dimensión espiritual de los que son partes de esta universidad, y especialmente a los que se gradúan oportunamente.

Este momento cuando se preparan más de 1,500 profesionales, es para dar cumplimiento a un parto anhelado; es un momento de regocijo; es una ocasión para elevar alabanzas y acciones de gracias a Dios. Es tiempo para manifestar reconocimiento a los miembros de la Fundación que sustenta esta institución; a los dirigentes académicos; al personal docente y administrativo; así como por el apoyo del Estado Dominicano y otros que contribuyen al desarrollo, fortaleza y crecimiento continuo de este centro académico.

Está demás decir que los graduandos están agradecidos y felices; pues estuvieron en formación durante años, siempre confiados, atentos, disciplinados y esperanzados de llegar a la celebración de este evento. Los que recibirán sus títulos, pueden sentirse como bienaventurados, ya que se esforzaron para alcanzar este nivel académico profesional.

La solemnidad de este acontecimiento será recordada siempre por los graduandos, sus familiares y amigos, ya que es motivo de satisfacción al conquistar estos peldaños para sus vidas personales, familiares, comunidades a que pertenecen y a la nación dominicana.

El concepto y programa curricular de la UNIVERSIDAD NACIONAL EVANGELICA, está fundamentado en ser una institución de alto nivel académico que se esfuerza por educar para una cosmovisión bíblica religiosa, para adiestrar los conocimientos científicos, para acrecentar la excelencia académica, para dar formación ética-moral, para afinar la sensibilidad social, y forjar el civismo patriótico.

Con estas premisas señaladas, los que sean formados en las aulas de la UNEV, tendrán la destreza y sabiduría rigurosa de las ciencias, la sabiduría cultural, el raciocinio de entender y practicar la religión de las Santas Escrituras, a fin de ser profesionales idóneos, ciudadanos ejemplares y comprometidos a servir y dar testimonio para discipular la Nación Dominicana.

Los que se gradúan nacen a una nueva etapa de su existencia terrenal. Se han nutrido de la savia de los conocimientos fundamentales y ahora están llamados a incorporarse a la sociedad y estar prestos para laborar y ejercer profesionalmente en sus distintas carreras.

Cada uno de los graduandos debe estar consciente de su nuevo o su renovado estado y saber cómo manejar mejor su vida, sus relaciones y sus actividades a todos los niveles en que se van a encontrar. Toda persona debe tener un modelo de conducta apropiada de un ciudadano de buena disposición, y fidelidad ejemplar de conducta religiosa, y virtuosa, y eficiente. Más sin embargo, el profesional tiene unas exigencias de cualidades más allá de lo común. Está comprometido a ser eficiente, generoso, intuitivo, con vocación de servicio, solidario y de manera aun más especial, observará y demostrará con más persistencia las virtudes cardenales de la prudencia, la templanza, la fortaleza y la justicia.

Con estas virtudes se podrá dar pautas convincentes para ayudar a otros a percibir la cosmovisión bíblica religiosa que servirá como rayo de luz en el sendero del camino de la vida de muchos en la Nación Dominicana

El profesional debe saber usar adecuadamente sus facultades para “servir y no solo ser servido”. El Señor Jesús la noche antes de padecer, dio un ejemplo de humildad y servicio cuando lavó los pies de sus discípulos.(Juan 13: 4-5) y con énfasis en otra ocasión dijo: “Si alguien quiere ser el primero, deberá ser el último de todos. Y servir a todos.” (Marcos 9: 35). Por tanto, no se debe ser explotador, mal intencionado, moralmente corrupto, trepador social, ambicioso y sin escrúpulo, grosero o buscador empedernido de dinero, fama o influencia.

Es de lugar que los graduados en esta y otras universidades, así como toda persona de buena voluntad usen adecuadamente los dones que la Divinidad le ha dado. A esto San Pablo escribió en I Corintios 12: 4, “Hay diferentes maneras de servir, pero todas por encargo de un mismo Señor”.

Todo ser humano tiene dones y características particulares. Los que cultivan su inteligencia y obtienen sabiduría de las ciencias, las artes, los avances de la tecnología, deben abrazar, sostener y equilibrar estos conocimientos y ponerlos al servicio de otros, especialmente a los más necesitados Cada ser humano es una expresión vivaz de la chispa del Creador, porque fuimos hechos a su imagen y semejante a la divinidad creativa; mas, hay que tener en mente y propósito las limitaciones de los actos, especialmente los que han tenido el privilegio de obtener una educación superior en una institución que ha fundamentado el propósito de “Educar con una cosmovisión bíblica para discipular la Nación Dominicana”. Por tanto, es menester tener presente durante toda la vida y durante el ejercicio de la profesión, la recomendación de Proverbio 3:7, que nos dice: “No te creas demasiado sabio; honra al Señor tu Dios y apártate del mal”.

Por otra parte, se recomienda a toda persona, y más aun a los profesionales, integrarse a las actividades de su clase y brindar a la sociedad sus capacidades con voluntad de “hacer bien sin mirar a quien”, mas servir de manera civilizada, expedita, honesta, sana, solidaria, idónea y altruista.

Permítanme compartir unas notas de Mahatma Gandhi que puede sensibilizar las conciencias de los creyentes en el Dios del Sagrado Libro. Gandhi ha dicho que hay siete peligros a la virtud humana, y los letrados no están exentos de estos males, y deben observarlos y cuidarse de estos males; esos peligros son:

1)     Riqueza sin trabajo

2)     Placer sin conciencia

3)     Conocimiento sin carácter

4)     Negocio sin ética

5)     Ciencia sin humanidad

6)     Religión sin sacrificio

7)     Política sin principios

Nosotros debemos decir ahora: “Los que tengan oídos para oír, que oigan”.

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